Repetir Guernica

¿Qué sucedería si realizáramos el gesto de interpretar, como Felipe Alarcón Echenique (La Habana, 1966), diferentes obras y personajes de la cultura occidental desde una óptica contextual no europea, hasta provocar la distorsión y pérdida de su sentido originario? Tal vez imaginar a Cervantes o a Picasso viviendo en una isla caribeña en el siglo XXI serviría para mundanizar la pureza de los hitos de nuestra tradición. Tal vez concibiéndolos como pequeños sujetos capaces de perderse a sí mismos podríamos incrementar las diferencias post-coloniales y debilitar los fundamentos metafísico-modernos de Occidente, bajo los cuales se desplegaron ideales identitarios de totalización y exterminio del otro. Tal vez serviría para pensar de modo alternativo los márgenes de la concepción lineal y diacrónica del tiempo, para desactivar las dialécticas del amo y el esclavo, sus escenarios y sus perspectivas de la continuidad. Todas las historias y todas las conjunciones necesarias para narrarlas serían engullidas por la gran boca de un monstruo marino llamado silencio que haría saltar por los aires nuestros ensueños mitológicos, devenidos históricamente imposición, poder y violencia (…)

Texto Repetir Guernica (pdf)